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El ébola sigue propagándose en RD Congo mientras las muertes superan las 500

Los trabajadores sanitarios de Kivu del Norte, en el este de la República Democrática del Congo, se preparan para tratar a los pacientes mientras continúa el brote de ébola.
© UNFPA/ Jonas Yunus
Los trabajadores sanitarios de Kivu del Norte, en el este de la República Democrática del Congo, se preparan para tratar a los pacientes mientras continúa el brote de ébola.
La agencia de salud de la ONU refuerza la respuesta junto con las autoridades nacionales mientras aumenta la capacidad de diagnóstico y avanza un ensayo clínico para identificar tratamientos eficaces, aunque la violencia y la saturación de los centros de atención siguen dificultando el control de la enfermedad.

El brote del virus Bundibugyo del Ébola en el este de la República Democrática del Congo continúa expandiéndose, mientras avanzan los esfuerzos para acelerar las pruebas diagnósticas e identificar tratamientos eficaces, informó este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“La verdadera magnitud del brote aún no se ha establecido por completo”, afirmó la representante de la OMS en el país, Anne Ancia.

“Nos gustaría decir que la situación se está estabilizando, pero, sinceramente, todavía no podemos afirmarlo”, añadió.

Desde Bunia, capital de la provincia de Ituri, donde se concentra el brote, la doctora Ancia informó a periodistas en Ginebra que, hasta el 4 de julio, el Gobierno había registrado 1561 casos confirmados, 506 muertes y 254 personas recuperadas. Además, más de 10.000 contactos permanecen bajo seguimiento.

Centros al límite de su capacidad

En apoyo a la respuesta liderada por el Gobierno, la OMS está reforzando la investigación del historial de cada caso de infección “para comprender realmente la cadena de transmisión”, así como aislar los casos y dar seguimiento a sus contactos, explicó la representante de la organización.

Al referirse a los desafíos, señaló que los centros de tratamiento se encuentran “al límite de su capacidad”.

“Visité centros de tratamiento en Bunia y sus alrededores, así como en Beni, Butembo y Katwa. Allí me reuní con trabajadores de primera línea responsables de atender a los pacientes, rastrear contactos, investigar alertas y sensibilizar y movilizar a las comunidades”, explicó.

“Fui testigo del compromiso del personal, que continúa sirviendo a sus comunidades pese a los enormes desafíos”, añadió.

Faltan ambulancias y recursos

El actual brote fue declarado el 15 de mayo y se desarrolla en zonas marcadas por el conflicto armado, los desplazamientos de población y unos servicios de salud sometidos a una enorme presión.

“Hoy no tenemos suficientes ambulancias”, advirtió la doctora Ancia, al señalar que no es posible cubrir todas las necesidades existentes en la provincia de Ituri.

Avances alentadores en medio de los desafíos

Entre los avances positivos figura el aumento de la capacidad diagnóstica. Según explicó la representante de la OMS, el número de pruebas realizadas cada día pasó de 30 en Kinshasa a más de 2000, gracias a la creación de 10 laboratorios descentralizados en las provincias afectadas, el más reciente de ellos inaugurado en Bunia.

Otro avance importante fue el inicio, el 2 de julio, de un ensayo clínico destinado a identificar tratamientos eficaces, ya que actualmente no existe una cura aprobada para la enfermedad causada por la especie Bundibugyo del virus del Ébola.

El estudio evaluará dos terapias prometedoras: el anticuerpo monoclonal MBP134 y el antiviral remdesivir.

“Estos medicamentos se administrarán por separado o en combinación para evaluar su capacidad de mejorar la supervivencia de las personas afectadas por la enfermedad causada por el virus Bundibugyo”, explicó la doctora Ancia.

Actualmente hay disponibles más de 1200 dosis de tratamiento y podrán incorporarse nuevas terapias al ensayo conforme surjan nuevas evidencias científicas.

La violencia complica la respuesta

La situación de seguridad en el este de RD Congo continúa siendo muy inestable debido a los enfrentamientos entre las fuerzas armadas congoleñas y diversos grupos armados en las provincias de Kivu del Norte, Kivu del Sur e Ituri.

A finales de junio, el representante especial del Secretario General y responsable de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO), James Swan, informó al Consejo de Seguridad de que continuaban los intensos combates entre la Alianza Fleuve Congo/Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23), apoyada por fuerzas ruandesas, y el Ejército congoleño (FARDC), aliado con el grupo armado Wazalendo.

Ruanda ha rechazado de manera reiterada esas acusaciones.

Alertas investigadas cada día

En las zonas de Kivu del Norte controladas por las autoridades de facto, la doctora Ancia explicó que están trabajando “para reforzar la vigilancia comunitaria y asegurarnos de que no aparezcan nuevos casos”.

Añadió que los laboratorios desplegados sobre el terreno reciben un elevado número de alertas “cada día” y que todas ellas están siendo investigadas.

Consultada sobre la afirmación del grupo M23 de que el ébola había sido erradicado en las zonas bajo su control, confirmó haber recibido información que indica que ya no existen casos en esas áreas y que “todos los contactos han sido dados de alta”.

“Por el momento, efectivamente, no tenemos informes de casos confirmados” en esa zona, concluyó.