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Ellas enseñan, descubren y cambian el mundo

La directora, docente y cuidadora Gloria Cisneros.
Gloria Cisneros
La directora, docente y cuidadora Gloria Cisneros.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, compartimos las historias de Gloria y de María Teresa, dos mujeres argentinas reconocidas por la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) por sus inmensas contribuciones al aprendizaje y al conocimiento.

Gloria Cisneros, la super maestra del impenetrable Chaco 

Si alguien merece ser distinguida en el Día de la Mujer es Gloria, quien vive junto a sus dos hijos en Taco Pozo, un pueblo muy pequeño en la provincia de Chaco. A 90 kilómetros de su morada, en el monte, un lugar de muy difícil acceso, se encuentra su segundo hogar: la escuela rural EEP N° 793 donde, desde hace diez años, es la única persona que trabaja para garantizar la educación de quince niños y niñas de nivel primario, y siete de nivel inicial. 

“Mi objetivo es garantizar que los niños que asisten a la escuela puedan completar sus trayectorias escolares y cambiar esa realidad tan difícil y vulnerable de las zonas rurales, para que a futuro ellos puedan ser una especie de salvación para sus familias y las futuras generaciones del paraje”.

Ella funge como administradora, directora, docente y cuidadora de este grupo de menores de diversas edades. Viaja el lunes por la mañana en moto hacia el establecimiento y se instala hasta el viernes, ya que los caminos están abnegados y cada trayecto puede demorar hasta cuatro horas, es decir, que solo regresa a casa con su familia los fines de semana. Al mismo tiempo, diez de esos estudiantes también permanecen toda la semana junto a ella, quien debe asumir la responsabilidad de velar además por su alimentación y salud. 

“Cuido muy bien a los niños, ese también es mi trabajo además de educarlos, porque estamos muy lejos de un puesto sanitario, no tenemos acceso a centros de salud, estoy todo el tiempo mirándolos para que no los pique una víbora, para que no sufran golpes, o se caigan de un árbol como ya me ha sucedido. En varias ocasiones tuve que salir de noche porque alguno de ellos tiene fiebre, o dolor de estómago, y es muy complicado porque al ser la única persona que permanece con ellos, tengo que llamar a algún vecino que voluntariamente concurra para quedarse al cuidado de los otros niños mientras yo me ocupo de conseguir un vehículo que me ayude con el traslado del enfermo los 90 kilómetros que nos separan del pueblo”.

Gloria también estudió de chica en una escuela rural, en una situación sumamente vulnerable, y destaca el apoyo que recibió de sus docentes que influyeron en su decisión de dedicarse a enseñar

“A través de lo que me toco vivenciar en mi niñez es que comprendí la importancia de la educación, hay niños muy talentosos, con muchas cualidades, que solamente necesitan acompañamiento y apoyo para poder cumplir sus metas. Hay que incentivarlos a creer en ellos mismos, hacerles ver que más allá del contexto que atraviesan pueden tener logros, y ser relevantes para la sociedad ya sea en una profesión o en un oficio. Desde 2018, tenemos acceso a WIFI y eso ha sido un cambio radical; ha derribado las barreras del monte. Nos corrió una especie de cortina. En un lugar donde los chicos no tienen electricidad en sus hogares, y probablemente nunca hayan visto un programa de televisión, internet les ha permitido ver más allá, conocer el mundo e interconectarse”.

Gloria Cisneros junto a Rouble Nagi durante la entrega del premio Global Teacher Prize 2026.
Gloria Cisneros
Gloria Cisneros junto a Rouble Nagi durante la entrega del premio Global Teacher Prize 2026.

Seleccionada entre los diez mejores docentes del mundo

En 2025, Gloria recibió una noticia sorprendente y merecida, fue seleccionada entre los 10 finalistas del Global Teacher Prize 2026, el premio educativo más importante del planeta, que otorga la Fundación Varkey en colaboración con la UNESCO.

A comienzos de febrero de 2026, fue invitada a la ceremonia de premiación en Dubái, y si bien la ganadora anunciada fue Rouble Nagi, maestra en India, Gloria se refirió a esa instancia como única en su vida en el afán de incorporar conocimiento y buenas prácticas en términos de calidad educativa, adquiriendo experiencia de los otros finalistas como ejemplo.

“Estoy tan agradecida por esta oportunidad, que nos ayuda a entender de que estamos haciendo bien las cosas, nos da más fuerzas para continuar. Yo siempre veía escrito con admiración la palabra UNESCO y el haber sido valorada por ese organismo con lo que representa, que sepa de nuestra existencia, y el haber sido reconocida representando a la Argentina, ha sido para mi vida personal, para todo el trabajo que hago, inmensamente importante”.

“Mi sueño es que todos los niños puedan terminar sus trayectorias escolares y puedan cambiar sus realidades, es por eso por lo que lucho”, afirmó Gloria reflejando en todo momento su vocación.

Retrato de María Teresa Dova.
María Teresa Dova
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María Teresa Dova, la científica argentina detrás de “La Máquina de Dios”

Ya desde su niñez, María Teresa sentía pasión por las publicaciones y revistas que hablaban de hallazgos científicos, sin saber que, en el futuro, ella iba a ser la protagonista de muchísimos artículos periodísticos, y parte responsable de uno de los logros más destacados de la física moderna: el descubrimiento del bosón de Higgs, que permitió comprender el mecanismo que otorga masa a las partículas elementales, un proceso clave para la formación del universo.

“Recuerdo que, para mí, era algo inalcanzable ser científica. Yo nací en un pueblo chico (Alberti, provincia de Buenos Aires), en el que no había antecedentes de personas que se dedicaran a la ciencia. Mientras terminaba el secundario, continué mis estudios de piano en el Conservatorio Nacional, pero mi pasión por la matemática y la física definieron mi carrera”. 

Su vida académica, que comenzó en la década del 80, se fue desarrollando en un ámbito que en aquel momento estaba reservado mayormente para los hombres. Cuenta que cuando ingresó a la Universidad Nacional de La Plata a estudiar Física, de 30 estudiantes, cuatro eran mujeres y solo se graduaron dos, ella y una compañera. Luego continuó con un doctorado, y al finalizarlo le ofrecieron la posibilidad de alcanzar una posición Postdoctoral en Física de Altas Energías en el Centro Europeo de Investigación Nuclear, CERN, (uno de los centros de investigación científica más respetados del mundo). Ese sería el puntapié para la investigación que generó un hito en la historia de la física.

“Ingresé al CERN en el Experimento L3, dirigido por un ganador del premio Nobel, Samuel Ting. Ese experimento estaba en un acelerador previo al LHC, que es el acelerador de partículas más grande y potente del mundo, y en esa experiencia era la única latinoamericana que participaba”.

Si bien la doctora Dova es actualmente la única investigadora argentina dedicada a la rama de altas energías experimental, ella misma destaca el incremento que se produjo en la cantidad de mujeres que eligen la física como profesión. 

“Hoy en la universidad me atrevo a decir que en la carrera de Física entre el 40 y el 50% de la matrícula son mujeres. El desbalance se suscita después, cuando las mujeres que se dedican a la ciencia también tienen deseos de formar una familia: se produce una asimetría con respecto a los científicos hombres, razón por la cual yo considero que es importantísimo generar vocaciones e incentivar a mujeres y niñas a que sigan el camino de la ciencia. Pero, además, considero que es fundamental dar facilidades, generar condiciones para apoyar a las jóvenes científicas. Se ha evolucionado mucho, pero hay que seguir trabajando”.

Promoviendo la ciencia entre la juventud

Actualmente, es profesora de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, y forma parte del Instituto de Física La Plata (IFLP, UNLP-CONICET). Además, desde 2005, lidera al grupo de científicos argentinos que participa del Proyecto ATLAS, que lleva adelante el CERN. Dentro de sus prioridades de trabajo, considera clave inculcar saberes científicos a las y los jóvenes con entusiasmo.

“La verdad que siempre fui una docente y una investigadora fanática, siempre intentando transmitir lo extraordinario que es hacer ciencia, estudiar una carrera como física. Con el correr del tiempo, siempre se me ha acercado la juventud con interés y con inquietudes, y yo trato de fomentar el diálogo en mis clases; siempre estoy abierta a escucharlos, le doy todo a la docencia. Cuando los tengo enfrente, quiero que comprendan, que adquieran el conocimiento, que se interesen, y creo que eso contribuyó a ganarme el respeto de los estudiantes. Por suerte, siempre tuve muy buena llegada a los jóvenes y, para mí, el reconocimiento por parte de ellos es como un premio infinito. Hoy, son ellos quienes me motivan a mí, y siento esa fuerte responsabilidad de ayudarlos a conseguir lo necesario para que puedan llevar adelante sus proyectos”.

Enseñar ciencia en tiempos de la Inteligencia Artificial

“Para sorpresa de muchos, cuando transitaba mi postdoctorado, en la década del 90, allí se estaba inventando WWW, que se inventó porque los físicos de altas energías necesitábamos comunicarnos y trabajar desde todo el mundo. Luego, el laboratorio CERN no lo patentó, sino que lo dio libre y gratuito a la sociedad. Ya desde ese momento, trabajábamos con herramientas de la Inteligencia Artificial, e incluso, ayudamos a desarrollarlas”.

Razón por la cual asegura que no le resulta novedosa la IA y sus algoritmos, ya que se aplica en la ciencia desde hace décadas.

“Yo creo que es importante que la IA se esté compartiendo con toda la sociedad, pero como cualquier avance tecnológico, también habría que legislarlo, controlar su uso de alguna forma, enseñarlo. Es esencial la alfabetización científica más que nunca, en todas las escuelas primarias y secundarias, principalmente para que la juventud, el día de mañana, pueda distinguir lo que es real de lo que no lo es, distinguir lo que es un concepto científico de lo que es opinión sin fundamento. Todo desarrollo científico y tecnológico que vi a lo largo de mi carrera siempre fue para el avance de la humanidad, como fue en su momento internet; hay que ayudar a comprenderlo, a legislarlo, acompañar en su entendimiento para que esté al servicio de la civilización".      

Su rol en el descubrimiento del Bosón de Higgs

En el 2006, quería impulsar el trabajo de un grupo de científicos de Argentina, así formó su equipo de trabajo para un objetivo inmenso. 

“Fue extraordinario porque tuvimos la oportunidad de ser parte de uno de los descubrimientos más importantes de la física de las últimas décadas en 2012: el Bosón de Higgs. Ese fue un punto cúspide en mi carrera en el largo camino para identificar la estructura de la materia. En el Big Bang, las partículas nacen todas sin masa, y adquieren masa fracciones de segundo después, por un mecanismo que está asociado a la partícula de Higgs. Cuando nosotros descubrimos que esta partícula existe, nos permitió entender el mecanismo por el cual todas las partículas adquieren masa y a partir de eso puede emerger nuestro universo, los átomos, las moléculas, los planetas, nosotros”. 

Ese hallazgo, explicó la doctora Dova, permitió avanzar en el conocimiento, y detrás de ello, siempre se generan desarrollos para el avance de la civilización. “Sin duda fue un orgullo enorme poder estar trabajando con el grupo de mis estudiantes e investigadores de Argentina, colaborando con un descubrimiento de tal magnitud”, expresó.      

La Dra. María Teresa Dova durante la ceremonia de premiación.
L´oreal-UNESCO
La Dra. María Teresa Dova durante la ceremonia de premiación.

El Valor del premio L’Oréal UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” 2025

María Teresa Dova recibió esta prestigiosa distinción en representación de la región de América Latina y el Caribe, como reconocimiento a sus contribuciones a la física de altas energías. Incluye no solo el descubrimiento y caracterización del bosón de Higgs, la búsqueda de nueva física, sino también su notable trabajo en el experimento más grande del mundo de rayos cósmicos, del cual Teresa participa desde el comienzo en el observatorio Pierre Auger en la provincia de Mendoza, siguiendo a un físico Premio Nobel, James Cronin, quien falleció hace varios años, pero a quien considera uno de sus grandes mentores.

“Fue muy emocionante recibir la noticia del premio; me enteré por una llamada telefónica que recibí desde Francia, y lloré en ese momento en el cual me encontraba junto a mi padre, porque es un premio sumamente importante, por la trayectoria que tiene y por el proceso de evaluación que es muy riguroso por parte de un jurado de altísimo nivel. De hecho, siete de las mujeres que lo recibieron obtuvieron después un Premio Nobel. Ser parte de este grupo de mujeres extraordinarias en todo el mundo es un enorme honor”.

A su vez, la doctora Dova sintió que este reconocimiento le dio la posibilidad de visibilizar a su país y a las mujeres en la ciencia. “Lo percibo como una oportunidad de abrir una ventana internacional donde puedo ser escuchada, y así ayudar a visibilizar los logros femeninos, y que esa evidencia de los logros de las mujeres sea tan abrumadora que no se pueda ignorar a la hora de la selección de posiciones en roles destacados”.

Teresa hizo hincapié, todo el tiempo, en que esas distinciones son parte de ese camino colectivo que es la ciencia: “siempre destaco que, si bien soy yo la que estoy recibiendo todos estos premios, quiero rendir tributo a quienes me formaron, a quienes a lo largo de tantos años pasaron por el grupo de investigación, becarios que ya no están, que yo ayudé en su formación y que hoy están trabajando en distintas partes del mundo. Es vital destacar a quienes fueron parte de nuestra educación, como también para nosotros es esencial dedicarnos a formar a las generaciones que vienen”.