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Aumentar los impuestos a las bebidas azucaradas y alcohólicas salvaría vidas

Bebidas alcóholicas
© Unsplash/Adam Wilson
Bebidas alcóholicas
Los sistemas fiscales actuales son demasiado débiles para frenar el consumo de productos nocivos para la salud y los sistemas sanitarios enfrentan una presión financiera creciente a causa de las enfermedades no transmisibles y lesiones, alerta la agencia sanitaria de la ONU.

La reducción sostenida de los impuestos a las bebidas azucaradas y alcohólicas ha hecho que estos productos sean cada vez más baratos en la mayoría de los países, una tendencia que amenaza con agravar la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, distintos tipos de cáncer y las lesiones, especialmente entre niños y jóvenes, advirtió este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Dos informes de la agencia sanitaria de la ONU señalan que los sistemas fiscales actuales son demasiado débiles para frenar el consumo de productos nocivos para la salud en tanto que los sistemas sanitarios enfrentan una presión financiera creciente a causa de las enfermedades no transmisibles y lesiones que podrían prevenirse en gran medida. 

El organismo instó a los gobiernos a gravar de forma significativa las bebidas azucaradas y al alcohol como una medida urgente de salud pública y de recaudación.

Herramienta poderosa 

“Los impuestos sanitarios son una de las herramientas más poderosas que tenemos para promover la salud y prevenir enfermedades”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. 

“Al aumentar los impuestos sobre productos como el tabaco, las bebidas azucaradas y el alcohol, los gobiernos pueden reducir el consumo dañino y liberar fondos para servicios de salud vitales”, abundó.

El mercado global de bebidas azucaradas y alcohólicas genera miles de millones de dólares en beneficios y alimenta un consumo masivo a escala mundial. Sin embargo, los gobiernos solo captan una pequeña parte de ese valor a través de impuestos con fines sanitarios, lo que deja a las sociedades con los costos sanitarios y económicos a largo plazo. Este esquema favorece las ganancias corporativas mientras socializa los daños.

Al menos 116 países gravan los refrescos

En el caso de las bebidas azucaradas, al menos 116 países aplican algún tipo de impuesto, principalmente a los refrescos. No obstante, este gravamen, muchos productos con alto contenido de azúcar -como jugos 100% de fruta, bebidas lácteas azucaradas y cafés o tés listos para beber-, quedan fuera de estos impuestos. 

Además, aunque el 97% de los países grava las bebidas energéticas, esta proporción no ha variado desde el último informe de la OMS, correspondiente a 2023.

El alcohol se ha vuelto más asequible

Respecto al alcohol, un informe separado señala que al menos 167 países aplican impuestos a estas bebidas y doce mantienen prohibiciones totales. Aun así, el alcohol se ha vuelto más asequible o ha mantenido su precio en la mayoría de los países desde 2022, ya que los impuestos no se ajustan al ritmo de la inflación ni del crecimiento de los ingresos. 

El vino, por ejemplo, sigue sin gravarse en al menos 25 países, en su mayoría europeos, pese a los riesgos comprobados para la salud.

“Un alcohol más asequible impulsa la violencia, las lesiones y las enfermedades”, dijo el director del Departamento de Determinantes de la Salud, Promoción y Prevención de la OMS. 

Etienne Krug explicó que mientras la industria obtiene beneficios, “el público suele cargar con las consecuencias sanitarias y la sociedad con los costos económicos”.

La OMS subrayó que, a nivel global, la proporción de impuestos especiales sobre el precio final sigue siendo baja: una media del 14% para la cerveza y del 22,5% para las bebidas espirituosas. 

En el caso de las bebidas azucaradas, el impuesto representa apenas alrededor del 2% del precio de una gaseosa común y suele aplicarse solo a una parte del mercado.

La gente apoya el aumento de los impuestos al alcohol

Estas tendencias persisten pese a que una encuesta de Gallup realizada en 2022 mostró que la mayoría de las personas apoya aumentar los impuestos al alcohol y a las bebidas azucaradas. 

Frente a este escenario, la OMS lanzó la iniciativa “3 para el 35”, que busca elevar los precios reales del tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas de aquí a 2035 con el fin de reducir su asequibilidad y proteger la salud pública.